El acto cultural, impulsado por el IEHCAM junto a su Grupo Artístico Téchne, combinó creación artística y compromiso social a beneficio de la Fundación Kirira.

La presentación de la antología Cal y Añil: La Casa Clava´ se convirtió en un destacado encuentro cultural y solidario que logró completar el aforo del Salón de Actos del Mercado de Abastos durante la tarde del sábado. La iniciativa, promovida por el Instituto de Estudios Humanísticos de Castilla-La Mancha (IEHCAM) a través de su Grupo Artístico Téchne, reunió a un amplio número de asistentes y a numerosos autores participantes en la obra.

La publicación, que integra a cerca de medio centenar de creadores, propone una reflexión artística en torno a conceptos como la memoria, la identidad y el hogar, a través de la combinación de poesía y artes visuales, con una marcada conexión con el ámbito manchego.

El desarrollo del acto incluyó intervenciones institucionales y artísticas. Tomaron la palabra el presidente del IEHCAM, Eduardo Rubio Aliaga; la presidenta de la Fundación Kirira, María Estrella Giménez Buiza; y las directoras del proyecto editorial, Elena Díaz González y Ana Cosac, quienes detallaron el proceso de creación y el enfoque de la antología.

Más allá de la presentación formal, el evento incorporó distintas propuestas que favorecieron la implicación del público. Se llevaron a cabo lecturas de textos, proyecciones de obras y actividades participativas que transformaron la cita en una experiencia dinámica y cercana.

El encuentro finalizó con un turno de firma de ejemplares, donde los asistentes pudieron interactuar directamente con los autores y profundizar en el contenido de la obra, en un ambiente distendido.

De forma simultánea, la Fundación Kirira desarrolló un mercadillo solidario en el propio Mercado de Abastos. Los fondos recaudados, tanto de la antología como de esta iniciativa paralela, se destinarán a los proyectos que la organización impulsa, centrados en la erradicación de la mutilación genital femenina y en el apoyo a la educación de niñas en África.

La actividad pone de manifiesto la capacidad de la cultura para actuar como vehículo de sensibilización y colaboración social, aunando creación artística y compromiso en un mismo espacio.